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Intima

El conocimiento es poder y conocer tu cuerpo te ayuda además a tener mejor sexo y mayor disfrute de tu propia intimidad. Conoce lo más importante acerca de tu pelvis y cómo evitar problemas que puedan afectar toda tu vida sexual.

Mientras más conozcas de tu cuerpo, mayor dominio tendrás sobre los alcances de tus placeres y goces. Así como también, tendrás un mayor control de tu sanidad y bienestar. Si tu intimidad está bien, tu sexualidad también lo está y, consecuentemente, tu estado psicoemocional. Revisa los siguientes ítems y ponte a prueba.

Cada año, aproximadamente 450 mil mujeres descubren que padecen de cáncer al útero en el mundo. Pero, como en todo tipo de enfermedades y más en las ginecológicas, las mujeres que no llevan un control de su salud estarán más expuestas a padecer enfermedades. Asimismo, aquellas que no se realizan anualmente su Papanicolaou, se arriesgan más a sufrir un cáncer de cuello de útero. Y en cáncer de endometrio están más expuestas las obesas, las que nunca han embarazado, diabéticas e hipertensas, y las que toman estrógenos en dosis y forma inadecuada.  Por otra parte, en cáncer de ovario, están más propensas aquellas que tienen historia familiar de cáncer de mama u ovario, las mujeres que tienen una mutación genética del BRCA 1 y 2, y también las que no han embarazado nunca.

La endometriosis es una enfermedad más o menos común. A nivel mundial se ha informado que alrededor de un 5 a un 8% de las mujeres que se encuentran en edad fértil la padecen, siendo más frecuente en aquellas que sufren normalmente dolores en sus menstruaciones (36 a 40%) y en las que padecen de infertilidad (35 a 40%). Sin embargo, la mayoría de estas mujeres llegan a la consulta ginecológica tardíamente, ya que minimizan el dolor menstrual o tienden a considerarlo normal. Pero debe sospecharse de su presencia cuando se tiene mucho dolor en las menstruaciones o no se ha logrado concebir un embarazo. La endometriosis puede producir daño a los ovarios por la presencia de quistes endometriósicos en ellos. O alteraciones anatómicas en la pelvis que llevan a un problema reproductivo difícil de corregir. Sin embargo, la consecuencia mayor es el dolor pelviano crónico que finalmente puede terminar en una intervención quirúrgica radical sobre los órganos pelvianos (útero y ovarios).

Entonces, es necesario consultar precozmente al ginecólogo ante la sospecha de la existencia de la enfermedad o la presencia de los siguientes síntomas: Antecedentes familiares de la enfermedad. Menstruaciones abundantes y dolorosas. Mujeres que han postergado el embarazo. Presencia de dolor pelviano y dolor menstrual. Dolor menstrual, más cólicos y diarreas durante el período.

Día a día, nuestro cuerpo deja fluir un líquido hacia fuera de la vagina que lleva consigo células antiguas producidas por las glándulas ubicadas especialmente en el cuello del útero. Este fluido es natural y normal, y permite mantener saludable esta área del organismo. Sin embargo, en otras oportunidades éste puede tener características distintas que denoten una infección que es importante tratar.

Dentro de nuestra vagina y del cérvix, existen unas glándulas que fabrican pequeñas cantidades de líquido, el que sale al exterior trayendo consigo células que han revestido la vagina. Este líquido es claro o lechoso, y no tiene mal olor. Y a través de este proceso la vagina se mantiene limpia y sana.

Ahora bien, dependiendo de la etapa del ciclo menstrual, el color y la consistencia de este flujo varía. Así, cuando estás en tu etapa de ovulación, el flujo es más espeso, como clara de huevo, al igual que cuando estás dando de mamar o estás excitada sexualmente. Y cuando estás previa a la menstruación, el flujo es menos abundante, pero más espeso, oscuro y adherente.

¿Cuánto preocuparse? Cuando cambio en la cantidad de flujo o/y, cambio en el color del flujo o/y, cambio en el olor del flujo o/y, irritación o/y, comezón o/y, ardor dentro o alrededor de la vagina.

En Chile, este problema afecta entre un 5-10% de las mujeres en edad reproductiva y constituye la endocrinopatía más frecuente de la población adolescente de nuestro país. Su sintomatología puede afectar a tal nivel la calidad de la vida femenina, que hasta su fertilidad puede ponerse en juego. Un diagnóstico a tiempo y tratamiento adecuado, entrega positivos resultados.

Si bien en Chile, esta patología es muy frecuente, los números no son tan alarmantes, ya que no superan el 10% de las mujeres en edad reproductiva de nuestro país aquellas que padecen de ovario poliquístico. Éste, “es un síndrome, es decir, con muchas causas distintas pero que convergen en anovulación, obesidad e hirsutismo (aumento de vello)”, explica el ginecobstetra y experto en embarazos de Alto Riesgo, Dr. Alfredo Germain Aravena. ¿Las causas de este síndrome? “Van desde stress, inmadurez del sistema hormonal, a algunas enfermedades como alt tiroides, de la producción de prolactina o bien algunos defectos raros de la síntesis de hormonas por el ovario”, explica el especialista de Clínica Las Condes.

Ahora bien, la única manera de saber si se tiene este problema es a través de la revisión ginecológica. Por lo mismo, se recomienda siempre mantener los controles en esta materia al día, sobre todo en la edad reproductiva de la mujer, ya que si no es tratado como corresponde, puede plantear dificultades a la hora de querer tener un hijo.

Éste tiene varias funciones, explica Odette Freundlich, Kinesióloga especialista en disfunciones del suelo pelviano y sexualidad. Una de ellas es la de soporte de todos los órganos que se encuentran dentro de la pelvis como Vejiga, Útero, Intestinos. Si la musculatura está débil se puede producir Prolapso o caída de cualquiera de estos órganos.

Otra función es la esfinteriana. Los músculos del periné  al contraerse pueden cerrar el cuello de la vejiga, impidiendo el escape de orina y al relajarse permiten el vaciamiento de esta.

Una alteración de ellos, puede causar incontinencia o perdida de orina, por déficit en el mecanismo de cierre de la uretra.

Lo mismo ocurre en el esfínter anal externo. Esta musculatura puede cerrar voluntariamente el ano para impedir escape de fecha o gases y al relajarse permite la evacuación de estos.

Por lo tanto si esta musculatura no funciona como corresponde podemos tener incontinencia fecal o de gases.

La otra función es la sexual. La musculatura del suelo pelviano tiene una estrecha relación con la vagina y con el clítoris, por lo tanto al contraerse cierran la vagina y favorecen con la erección del clítoris, mejorando el placer sexual y los orgasmos.

Si la musculatura está débil, vamos a sentir que la vagina esta amplia, que hay falta de control de esta y dificultad para alcanzar el orgasmo.

El suelo pelviano está compuesto por músculos estriados, voluntarios, los cuales pueden ser entrenables, con distintos tipos de ejercicios , accesorios como pesas vaginales y equipos tecnológicos como es el Biofeedback el cual sirve para monitorear la musculatura y servir como espejo al paciente para ver en un computador como contrae y relaja la musculatura perineal.

En Centro Miintimidad se  realizan talleres de Gimnasia vaginal, para prevenir disfunciones del suelo pelviano y mejorar la satisfacción sexual.

Dolor al orinar o dolor persistente con la misma sensación, es parte de la sintomatología de la cistitis. Una inflamación de la vejiga que causa incluso fiebre y sangre en la orina, entre otros problemas.

Esta enfermedad es típica en las mujeres, fundamentalmente por razones anatómicas y por inadecuada ingesta de líquidos. Los hombres no son tan vulnerables a ella, ya que tienen una uretra larga que impide la infección bacteriana. Sin embargo, también se presentan casos en ellos.

En la mayoría de los casos está relacionada a una infección de la bacteria ‘Escherichia coli’ (el 95% de los casos), la que se aloja en el tracto gastrointestinal.

“Demás está decir que debemos limpiarnos de adelante hacia atrás, para no arrastrar gérmenes desde el ano a la vagina y evitar de esta forma infecciones vaginales y urinarias”, concluye Odette Freundlich, Directora de Centro Mi intimidad.